Este hongo produce toxinas que afectan el sistema nervioso y causa deformaciones en el estilete de los nematodos que sobreviven, lo que permite reducir el daño y sus poblaciones. Actúa como producto de contacto. Una vez que ingresa al cuerpo del nematodo, se reproduce rápidamente emitiendo toxinas, causándole deformaciones y pérdida de movimiento hasta acabar con su vida.
Se recomienda su aplicación en vid, calabaza, pepino, chile, cítricos, aguacate, trigo, maíz, sorgo, hortalizas y frutales en general.